Candy vive en un verano eterno.
Afuera es invierno y adentro una lámpara redonda como un sol le quema el cuerpo.
Candy sabe que el mar trae y lleva cosas, y que todo lo que se llevó volverá. Pero no espera milagros. Candy se desnuda, trepa, cae, canta, muere y vuelve a nacer. Está dispuesta a ir en busca de aquello que desconoce.
Candy es ardiente.